¿Quién no se ha deleitado alguna vez con un pie de manzana?, siendo desconocido su origen, es de suponer que el pie de manzana apareció espontaneamente en los países de Europa donde existía una tradición de tartas con relleno y donde se cultivaban manzanas en abundancia. Para que te sigas deleitando sin remordimiento alguno, puedes intentar hacer esta versión de pie en casa con un toque más “light”, y de paso aprovechas las propiedades de las manzanas que contribuyen como fuente rica de potasio y regulador del aparato intestinal por su alto contenido en fibra.

 

Ingredientes para la masa

  • 2 tazas de harina todo uso
  • 1 barra de margarina light
  • 2 cucharadas de queso crema light
  • 5-6 cucharadas de agua de hielo
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de Splenda granular

 

Ingredientes para el relleno

  • 6 manzanas medianas, verdes de preferencia para aportar menos azúcar a la receta
  • 1/2 taza de Splenda granular
  • 2 cucharadas de azúcar morena
  • 1 clara de huevo + 1 yema
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1 cucharada de maicena o almidón de maíz
  • 1 cucharada de canela en polvo

 

Preparación

En el tazón de la batidora agrega  harina, sal, Splenda, queso crema y margarina. 
Batir hasta incorporarlos, luego agrega poco a poco el agua de hielo hasta formar una pasta. 
Apartamos la pasta de la batidora y la terminamos de unir amasando a mano, luego se lleva a refrigeración por 30 minutos.

Para el relleno pelamos las manzanas y las cortamos en rodajas finas.
 En una sartén colocar a fuego medio la manzana, el azúcar morena, el jugo de limón, la Slenda granular y la maicena. Deja cocinar por unos 6 minutos.
 Aparte mezclar la clara de huevo con la canela y agregarla a la mezcla de manzana una vez cocida. Deja enfriar. 
Saca la pasta del refrigerador y separa un tercio de esta y apártala. Estira el resto de la pasta y cubre un molde para pie de 23 cm aproximadamente. 
Agrega el relleno y con el tercio restante de la pasta forma el enrejado. 
Barniza con la yema de huevo y lleva al horno a 350° F por 45 minutos aproximadamente.

Rinde para 8-10 porciones

Nota: se recomienda comerlo tibio o frío con helado de vainilla light.

 

Vía: Tíaflorita