Por: Helga Glaesel-Blanding

Para Cocina y Gastronomía

 

Creo que a todos nos gusta el chocolate, o por lo menos yo no he conocido aún a alguien que me haya dicho que no le gusta. Lo comemos en forma de barras comerciales de las que encontramos en el súper, como un confite gourmet de una chocolatería, en forma de bebida y productos horneados para mencionar algunos. Hasta té de chocolate podemos encontrar ahora.

Además de una simple golosina, la buena noticia para nosotros los amantes del chocolate es que es bueno para la salud en cantidades moderadas, por supuesto.

Para aprovechar los beneficios, no podemos comer cualquier chocolate, debe ser chocolate oscuro el cual contiene la mayor cantidad de sólidos de cacao los cuales están cargados de antioxidantes que nos ayudan a controlar la salud cardiovascular. Si bien el chocolate oscuro es considerado una golosina, tiene un índice glicémico bajo, parecido al de la avena! Lo cual son buenas noticias para las personas que deben moderar sus niveles de azúcar en la sangre.

¿Se han dado cuenta que el chocolate va de la mano con sentimientos agradables? ¿Por qué nos hace sentir bien? Los científicos se están encargando de contestarnos estas dudas, y al día de hoy han encontrado que el chocolate tiene más de 500 compuestos químicos naturales los cuales han sido categorizados como elevadores de humor e inducidores de placer. Algunos de los compuestos que podemos mencionar son la Teobromina, la Cafeína y la Feniletilamina.

La Treobomina es un estimulante natural de efecto moderado, de la familia de la cafeína. A diferencia de la cafeína no afecta directamente el sistema nervioso central. La cafeína que contiene una barra de chocolate es muy poca, comparable a lo que representa una taza de café descafeinado, más o menos 27 mg (una taza de café normal tiene 200 mg), y por último la Feniletilamina en el chocolate es la responsable de liberar endorfinas a nuestro cerebro, las cuales son responsables de ese sentimiento de bienestar.

Así que, ¡a comer chocolate oscuro! Claro, como todo en la vida… con moderación.

 

Vía: Allchocolate y Thefoodieskitchen