Para quienes les gusta experimentar nuevos sabores o tienen problemas de intolerancia a la lactosa, la receta de hoy es especialmente para ustedes. La leche de cabra es más saludable que la leche de vaca por varios motivos, ofrece mayor digestibilidad, nutrientes y propiedades más beneficiosas para nuestro organismo, tiene un porcentaje mucho menor de lactosa, por lo que se tolera con mayor facilidad.

Los productos derivados de la cabra, como los son la leche, el queso, yogurt, etc. son originarios en gran parte de Grecia, dado que para los griegos estos productos son un alimento y no un suplemento, como también, en Grecia habitan grandes cantidades de cabras y ovejas, lo que les permite tener una amplia gastronomía relacionada a este tipo de lácteos.

 

Ingredientes

– 250 mililitros de leche de cabra

– 250 mililitros de leche condensada

– 3 huevos enteros

– 3 yemas de huevo

-1 cucharadita de vainilla

– 100 gramos de azúcar para el caramelo

 

Preparación

1. Mezcla las yemas y los huevos. Luego incorpora la leche de cabra y la leche condensada, mezcla enérgicamente.

2. Agrega la vainilla, deja reposar por 2 minutos.

3. En un sartén derrite el azúcar hasta formar un caramelo. Coloca este caramelo en el fondo de un molde refractario.

4. Añade la mezcla al molde con el caramelo y hornea a 200 grados F (100 C) por 35 minutos.

5. Retira del horno y refrigera.

6. Corta y sirve en rebanadas.

 

Sugerencia: Para que no se te hagan burbujas sobre la superficie del flan, lo ideal es hornearlo a una temperatura no mayor de 100 grados C y con la técnica del baño María.

Si se te dificulta encontrar leche de cabra, puedes probar hacerlo con leche de vaca si no eres intolerante a la lactosa, o bien puedes usar leche deslactosada.