Por: Helga Glaesel

Para Cocina y Gastronomía

Básicamente, una vinagreta es la mezcla de vinagre y aceite. Como ya lo sabemos, el aceite y el vinagre no se mezclan. Podemos mover un frasco de este tipo de aderezo para momentáneamente lograr que estos dos ingredientes se emulsionen. Pero en pocos segundos que dejemos de mover, el aceite volverá a separarse del vinagre. Esto se puede evitar, si emulsionas correctamente estos ingredientes.

Para ayudarte a que tu vinagreta quede siempre perfecta, sólo debes recordar esta clave: la proporción de aceite y vinagre debe ser del 3 por 1 (3 partes de aceite por 1 de vinagre). Se puede ajustar un poco la proporción de vinagre, dependiendo de qué tipo uses. Puede que para cierta ensalada prefieras una vinagreta más ácida. Sin embargo, la proporción de 3:1 es por la cual debes empezar.

En lo personal, prefiero usar un aceite de sabor neutral, ya sea canola o vegetal. En cuanto al vinagre, utilizo vinagre de cidra, o vinagre de vino rojo. El método para emulsionar la vinagreta es mezclar primero las especias, hierbas y condimentos al vinagre y luego agregar el aceite dejándolo caer en un hilo mientras mezclas vigorosamente con un fuete o un tenedor. Conforme vas agregando el aceite, vas mezclando al mismo tiempo y de esta forma lograrás une emulsión entre el vinagre y el aceite.

A continuación les comparto una de mis vinagretas básicas favoritas:

 

Vinagreta de Miel y Mostaza

Ingredientes

¾ taza de aceite de canola o vegetal

¼ taza de vinagre de cidra

1 cucharada de mostaza Dijon

1 cucharada de miel

Sal y pimienta negra al gusto.

 

Preparación

Combina la mostaza, el vinagre, la miel, sal y pimienta en un tazón. Mézclalo todo con un fuete o tenedor hasta que quede bien incorporado.

Agrega el aceite, poco a poco en forma de hilito mientras mezclas vigorosamente para que se vaya emulsionando. No dejes de verter el aceite mientras vas mezclando, y listo!