Por Kitty Florido

Para Cocina y Gastronomía

Buscando en línea y en libros de recetas nuevas para probar, me he topado con dos diferentes tipos de harina: Harina de Todo Uso (All-Purpose Flour) y Harina Pastelera (Cake Flour). Ya sé qué piensan… ¿No será lo mismo?

Pues les cuento, la harina pastelera es un tipo de harina, que tiene un menor contenido de proteínas (apenas del 8%) y tiene una textura muy fina y de un color sumamente claro. Como tiene una textura tan fina, esta harina debe ser tamizada antes de ser incorporada a la receta que la pida.

Como el nombre sugiere, esta es excelente para poder hornear pasteles y otros postres porque nos da muy buenos resultados: pasteles suaves y esponjosos. Como tiene un bajo contenido de proteína (el harina de todo uso contiene aproximadamente 10%) y menos glúten se forma cuando la mezclas con el resto de ingredientes. Esta mezcla, produce un pastel de miga fina y suave. A pesar que el harina de todo uso puede hacer un pastel excelente, la harina pastelera logra un resultado mucho más esponjoso.

No siempre tenemos harina pastelera a la mano, y como me pasa en la ciudad donde vivo, me cuesta conseguir. Desde hace años he estado buscando la mejor forma de volver harina de todo uso a harina pastelera, y coincidentemente, este fin de semana encontré la receta perfecta de Joy the Baker.

Lo que hago es hacer harina pastelera de taza en taza, para luego solo medir la que necesito para mis recetas:

  1. Por cada taza de harina de todo uso, quita dos cucharadas de la misma.
  2. Reemplázala por dos cucharadas de maicena (harina de maíz, fécula o almidón).
  3. Tamiza el harina y la maicena 5 veces. Lo que tenemos que lograr es que se incorporen de manera uniforme.

Como consejo final, este es un sustituto para la harina pastelera. Si consigues en tu localidad, es preferible que la uses.